La elegante mentira del futuro,
sobre una larga línea de terciopelo verde
que muere vertical sobre el mar del olvido.
Blancas pirámides de tela,
navegan y acarician el horizonte
en la lejanía.
El viento cede
las voces toman su lugar,
dando vida al puerto empedrado.
Cuerpos cubiertos por marcas de mentira
se entremezclan;
el furor por la opulencia se mezcla
con la simplicidad de los sentimientos
Un pescador paciente,
sujeta su caña con esperanza
Y entre el caos,
unos dedos se entrelazan.
Un cosquilleo de energía sutil
acaricia la piel.
Y el corazón se acelera
Y tras la cortina,
el interior es invisible a la vista,
sólo perceptible en sintonía emocional.
Una sombra observa al trasluz,
inmóvil, inexpresiva,
en el horizonte lejano.
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